CICLISMO. UN DEPORTE QUE ENGANCHA

CICLISMO. UN DEPORTE QUE ENGANCHA

Crecimiento y evolución

Hace no mucho, el ciclismo era un deporte que, para la mayoría, sólo servía para ponerlo en bajito en la televisión mientras dormías una siesta. Los niños aprendían a montar en bicileta, pero a los 13 o 14 años dejaba de tener gracia. La cultura del ciclismo, como deporte, brillaba por su ausencia.

Sin embargo, desde hace algunos años, parece que la cosa ha cambiado. El cilismo ha crecido como deporte, su popularidad ha aumentado más cada año. Cada vez es más fácil ver a personas practicándolo. Y no sólo eso, también algo que no es tan fácil: manteniendo esa iniciativa.

Las asociaciones se han duplicado, el % de personas mayores de 40 años que practican ciclismo, como mínimo, una vez a la semana, es mucho mayor actualmente comparado con hace 10 años.

Y es que, es un deporte que engancha. Si bien es verdad que es duro, también es apasionante. Aumenta tu fuerza, no sólo física, sino también mental. Algo dentro de tí te obliga a superarte cada día, a llegar hasta el final, a luchar. Te provoca sensaciones de confianza y bienestar que, sinceramente, muy pocas cosas en esta vida pueden igualar.

Por no hablar de sus beneficios en la salud. La bicicleta proporciona numerosos beneficios, incluyendo el ejercicio físico sostenido. Además, su uso cotidiano también ofrece una reducción del consumo de combustibles fósiles, menos aire contaminado y contaminación del ruido. Éstos conducen a menos costo financiero para el usuario, así como a la sociedad en general.

Si eres principiante, bienvenido, espero que aquí encuentres la guía para seguir tu camino y superarte poco a poco. Si tu nivel es avanzado, bienvenido igualmente. Hablaré del ciclismo en todas sus vertientes, de todas sus opciones.

¿Qué disciplinas existen en el ciclismo? ¿Que tipo de material debo usar? ¿Cuál es el entranmiento básico para principiantes? ¿Cómo puedo superarme? ¿Pasos a seguir para superar rutas? Todas las respuetas, próximamente aquí 😉

RICK Y DICK HOYT: UNA HISTORIA DE PELÍCULA

RICK Y DICK HOYT: UNA HISTORIA DE PELÍCULA

Rick y Dick Hoyt son la historia de un padre que nunca dejó de luchar por alcanzar la felicidad de su hijo.

Esta historia de película se inició en Winchester, EEUU, hace casi cincuenta años con el nacimiento de Rick, el mayor de los tres hijos de Dick Hoyt. Durante el parto, el cordón umbilical se enroscó en el cuello del niño y lo estranguló, un problema que impidió la oxigenación del cerebro, provocando una lesión cerebral con daños irreversibles que lo incapacitaron para hablar y controlar los movimientos de los miembros de su cuerpo.

A los nueve meses de edad, los médicos dijeron a los padres del bebé: “Líbrense de él, es mejor internarlo. Él será un vegetal toda su vida”. Dick y su esposa lloraron durante días pero finalmente decidieron tratarlo como un niño normal. Rick estuve lleno de amor aunque nadie sabía hasta qué punto él percibía este tipo de emociones y sensaciones que lo rodeaban.

Sus padres jamás desistieron y a los once años lo llevaron al departamento de ingeniería de la Tufts University para comprobar sus posibilidades de comunicarse. Aquí le dijeron que no existía ninguna forma, que su cerebro carecía de cualquier tipo de actividad. Entonces, sus padres pidieron que contaran un chiste y Rick comenzó a reír, y sus padres dijeron que algo debía haber ahí dentro para provocar, al menos, esa sensación.

Estos científicos desarrollaron un sistema de comunicación para el niño basado en movimientos laterales de la cabeza, la única zona de su cuerpo que podía mover. De esta manera, él podía elegir letras que iban pasando por una pantalla y, muy lentamente, formar palabras.

Rick era un niño muy participativo y así fue como se inició la idea de empezar a correr. Un colega de la escuela sufrió un accidente y quedó paralítico. Fue organizada una carrera para recaudar dinero para el tratamiento. Y Rick, a través del ordenador pidió: “Papá, tengo que hacer algo por él, quiero participar. Tengo que mostrarle que la vida continúa, aunque él esté paralizado. Quiero participar de la carrera”.

Su padre, tenía entoncescuarenta años y no era atleta, corría tres veces por semana para mantener el peso. Poco a poco, empezaron a correr y llegaron hasta la línea de meta. Después de esa carrera, Dick tenía el cuerpo dolorido pero su hijo le dije “Papá, durante la carrera sentí que mi deficiencia desaparecía, me sentí como un pájaro libre”.

Estas palabras cambiaron para siempre la vida de Dick, que quiso dar a su hijo esa sensación cada vez que pudiera. Por ello, comenzó a entrenar y finalmente se propusieron incluso un triatlón, algo que conmovió al resto de participantes.

Actualmente, Rick tiene 46 años, se graduó en educación especial en la Universidad de Boston. Ya no vive con sus padres, vive solo con la ayuda de personas que lo asisten. Su padre, escribió un libro y creó una fundación para ayudar a otros personas con parálisis cerebral.

CONSEJOS PARA PREPARAR TU PRIMER TRIATLÓN

CONSEJOS PARA PREPARAR TU PRIMER TRIATLÓN

El triatlón está ganando popularidad con el paso del tiempo. Existen modalidades similares como el duatlón que consiste en carrera, bicicleta y carrera o triatlones de invierno que incluyen el esquí, la modalidad más practicada es la que forma la natación, la bicicleta y la carrera a pie, siempre en este mismo orden. Bien es cierto que las distancias varían, siendo las más extendidas el Sprint (750 m. nadando, 20 km. en bici y 5 km. a pie), el Olímpico (1.5 km., 40 km., 10km.), el medio Ironman (1.9 km., 90 km., 21 km.) o el Ironman (3.8km., 180 km., 42 km.), una prueba solo al alcance de triatletas muy expertos y que requiere mucho tiempo de preparación.

CICLISMO. UN DEPORTE QUE ENGANCHA

Te aconsejo empezar por el Sprint. Lo primero es quitarse el miedo y pensar que un triatlón sprint no es una carga física tan alta. Antes de nada, hazte un chequeo médico. La mayor dificultad reside en que, al ser tres pruebas diferentes, siempre hay una que llevamos peor o que no hemos tocado en años, por lo que mi recomendación es que al principio te centres en entrenar esa disciplina concreta más que el resto. Al ser tres disciplinas diferentes, no cargarás tanto la musculatura y podrás comprobar que es más sueave y menos duro que entrenar únicamente una disciplina, de manera que no te sentirás tan cansado. Consigue todo el material en Amazon, Chain ReactionMyProtein o en LighInTheBox

Un entrenamiento fundamental que debes realizar es la transición de bici a carrera, que es la que más se nota en las piernas. De manera que si algún día haces media hora de bici a ritmo elevado para cargar bien las piernas y después corres quince o veinte minutos, fortalecerás los músculos para poder hacer una transición más tranquila el día de la carrera.

Recuerda que la constancia y la motivación son la base para lograr superar todo aquello que te propongas. ¡Ánimo!

LOS 10 MEJORES DESTINOS PARA IR EN BICICLETA

Para un destino de vacaciones con una diferencia, llegar en bicicleta.

Simplemente no hay mejor manera de explorar estos países impresionantes que en bicicleta. Aunque pueda parecer anticuado para algunos y duro trabajo a los demás, los ciclistas de carretera son recompensados ​​por sus esfuerzos con las vistas panorámicas más increíbles y ocultos tesoros poco conocidos que se topan en el camino.

La lista de destinos de ciclismo y debe hacer rutas en todo el mundo es interminable, pero aquí están diez de los mejores para darle una idea de lo que está por ahí a la espera de ser descubierto.

  1. Toubkal, Marruecos

    Tomando en la belleza de las montañas del Atlas, la calma de los oasis de Zagora, la animación de los zocos de Marrakech y la inmensidad del desierto del Sahara, los nueve día  tour en bicicleta de ruta del Toubkal promete ciclistas impresionantes paisajes y hermoso caballo.

    El bucle 425 millas sigue caminos más altos de Marruecos pasando desde las montañas hasta el desierto y viceversa. Hay un montón de tramos cuesta arriba, así como descensos satisfactorias a lo largo de esta ruta de larga distancia

  2. Córcega, Francia

    Inspirándose en el año pasado Tour de Francia, que se inició en Córcega, los ciclistas de carretera interesados ya pueden disfrutar de un máximo de siete los días de Tour de Corse ‘organizado por KE aventura .

    Comenzando y terminando en la ciudad costera de Bastia, la ruta ciclista pasa el granito rojo Calanques de Piana ajustado contra el mar azul brillante y se eleva a través de bosques de castaños y pinares antes de descubrir calas escondidas. Toda la ruta se extiende por 450 millas por lo que es un ciclo de una ruta enormemente agradable reto, pero.

  3. Gran Bretaña

    Un absoluto debe de hacer vacaciones en bicicleta por cualquier Brit amante de la bicicleta, la ruta desde Lands End a John O’Groats extiende por más de 1000 millas y pasa por tres países diferentes.

    Medida que se desplaza desde el punto más meridional de Inglaterra hasta el extremo norte, se pasa a través de Cornualles, los valles de Yorkshire, Cumbria y más allá del lago Ness. Después de un paisaje en constante cambio cada día que estará rodeado por un nuevo acento y delicias locales a tratar. Comenzar con un pastel de Cornualles en Cornwall y terminar con un plato de haggis en Escocia.

  4. California, USA

    El EE.UU. tiene un montón de rutas de ciclismo de ruta para escoger, pero la costa central de California ruta es uno de nuestros favoritos.

    A partir de la región vinícola de Paso Robles ciclistas pedalear se volcanes extintos últimos, playas de arena blanca, pueblos agrícolas y cañones en ruta hacia el punto de llegada en Santa Bárbara. Una ruta bastante fácil, se recomiendan los 350 kilómetros que se completará en seis días.

  5. Otago, Nueva Zelanda

    El estiramiento de Alexandra a Middlemarch, el 150 kilometros Central Otago Rail Trail lleva a los ciclistas en un recorrido histórico escénica pasado paisajes montañosos, viaductos y gargantas de los ríos.

    Es posible completar la ruta de ciclismo en tan sólo un día, pero para aquellos que deseen hacer más de un día de fiesta fuera de él, puede llenar cinco días por una parada en las atracciones en el camino y explorar cualquier número de las veinte ciudades se pasa a través.

  6. Lombardía, Italia

    Un paseo en bicicleta muy pintoresca, una gira de seis día de los lagos de Lombardía le lleva desde Italia a Suiza a lo largo del borde del lago Maggiore y el Lago de Lugano y termina con un tramo de descenso preciosa al lago Garda por un helado bien ganado.

    Mezclar un paisaje impresionante con un montón de oportunidades para probar productos de alta gastronomía y el vino, esta visita aún da a los participantes la oportunidad de visitar un famoso mundo de los museos ciclismo.

  7. Montañas Esmeralda, Colombia

    Colombia está aumentando en popularidad como destino el ciclismo y con sus tierras altas andinas vírgenes y montañas espectaculares, es seguro que ir a la parte superior de la lista muy rápidamente.

    Para llegar allí antes que los demás no, se embarcan en un viaje de diez días a través de las montañas esmeralda garantizados a ser uno de los caminos más tranquilos y remotos que he montado nunca.

  8. Norte de España

    Teniendo en el hermoso sitio Somiedo de la humanidad, Fuentes Camores y el increíble Parque Nacional de los Picos de Europa, la Vuelta Clásicos ruta en bicicleta en el norte de España es absolutamente impresionante.

    Durante seis días de andar en bicicleta se llega a subir al temido Angliru y descender a través de la mágica Beyos de la pintoresca costa cantábrica.

  9. Suiza a Francia

    Para una muestra del Tour de Francia, los ciclistas que completan el Ginebra a Niza tour en bicicleta se llega a subir el Galibier y Iseran, así como a través de pedal de carretera asfaltada más alta de Europa, Ciclo Cime de la Bonnette.

    Siguiendo la ruta de los Grandes Alpes Se trata de una épica aventura alpina 440 millas por completo en carreteras asfaltadas.

  10.  Tailandia

    Comenzando justo al sur de la capital tailandesa, el Bangkok a Phuket ruta ciclista cruza de este a oeste de la península tailandesa-malayo tropical.

    Quinientos treinta y una millas de impresionantes paisajes de montaña costera y piedra caliza esperan mientras se pasa de largo templos budistas de colores, a través de los parques nacionales ya lo largo de interminables playas.

    La ruta finaliza en el impresionante isla turística de Phuket, el lugar perfecto para ese merecido descanso al final de ocho días en bicicleta.

     

EL ORIGEN DEL TOUR DE FRANCIA

EL ORIGEN DEL TOUR DE FRANCIA

La idea del Tour de Francia empezó a gestarse a finales del siglo XIX con la disputa de las primeras carreras ciclistas como la París-Brest-París, que debía completarse del tirón sin parar por las noches para cubrir hasta 1.260 kilómetros.

La respuesta positiva que recibieron este tipo de carreras hizo que empezaran a pensar en cómo seguir incrementando sus ventas. Sin embargo, no fue hasta que el encargado de la sección de ciclismo, Geo Lefevre, se le ocurrió un buen día en 1902 el crear una vuelta en bicicleta a lo largo del país. Sin embargo, su idea contaba contaba con numerosos problemas de infraestructura como la financiación, el alojamiento de los corredores o los desplazamientos de una ciudad a otra.

Aquí entro en acción Henry Desgrange que, apoyado por su socio Victor Goddet, empezaron a trabajar en la idea. Finalmente, en enero de 1903 el rotativo anunció de los corredores y el inicio del plazo de inscripciones. La aventura constaría de seis etapas con un recorrido total de 2.428 kilómetros y 20.000 francos en premios.

Tan sólo quince corredores respondieron al anuncio, esto obligó a los directores del diario L´Auto a retrasar la carrera al mes de julio mejorando los premios. Los lectores respondieron positivamente y al final la idea contaba con sesenta participantes.

Todo estaba preparado para comenzar el 1 de julio de 1903 en el Café-Hotel Reveille Matin de la localidad de Montgeron, a las afueras de París, debido a la prohibición de las autoridades de celebrar una carrera en las calles de la capital. El recorrido debía completar: París, Lyon, Marsella, Toulouse, Burdeos y Nantes.

Los corredores competían durante la noche y entre etapa y etapa tenían tres días de descanso para recuperarse de jornadas que podían ir hasta veinte horas encima de la bicicleta. De los sesenta que participaron, tan solo 21 llegaron a la meta. Así nació el Tour de Francia.